Revista ARTEZ nº 210



ISBN: ARTEZ 210

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Cuando escribo esta editorial no se sabe si iremos a nuevas elecciones o existirá un pacto de última hora no se sabe entre quienes que nos coloque todavía en una situación peor. Estamos todos contritos, aguantando la respiración porque existe esa posibilidad no tan remota de que vayamos hacia un punto de no retorno.
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Cuando escribo esta editorial no se sabe si iremos a nuevas elecciones o existirá un pacto de última hora no se sabe entre quienes que nos coloque todavía en una situación peor. Estamos todos contritos, aguantando la respiración porque existe esa posibilidad no tan remota de que vayamos hacia un punto de no retorno.
Mi optimismo es absoluto, irrefrenable. Empeorar en los parámetros de quienes dominan el tiempo cultural, es caminar por una maroma atada a un suspiro ya que no se vislumbra que se pueda emprender una resurrección con los mimbres actuales. Tiene que producirse un vuelco total para que desde algún lugar de la clase política con caspa y casta y de los acomodados dirigentes de los estamentos culturales actualmente operativos se consiga cambiar algo el curso de esta degeneración de todo lo referido a la cultura hacia lo inane. Se busca una solución que convierta lo cultural en un objeto decorativo, en una atracción, en una búsqueda de varios usos utilitarios.
Para ello se han empleado a fondo, castigando a la inmensa mayoría y premiando a los que se han acomodado sin rechistar a este nuevo paradigma impuesto de una cultura subsidiaria, siempre al servicio de otros intereses, ya sea crear ciudad o para atraer más turistas. Funciones que deberían ser una consecuencia de una buena planificación cultural y no un objetivo a base de hacer una cultura de escaparate, sin fundamentos, a base de eslóganes y sobreactuaciones políticas y mediáticas.
Por eso mi optimismo es absoluto, quizás no tanto como el de Nuria Espert que percibe que los públicos se acercan de nuevo a los teatros como muestra de rebeldía. Amo a esta mujer desde hace una eternidad. Me gusta su actitud, su calidad, su lucidez, su entrega, su pasión, es una actriz que no se ha rendido ni a las circunstancias ni a la edad, que sigue aceptando riesgos como si fuera una adolescente. Pero no siempre he coincidido con sus opiniones al respecto. Ella es una privilegiada, una Gran Actriz, llena las salas, ha sabido rodearse siempre de los mejores, si miran su hoja de servicios es magnífica, inigualable. Por eso ella ve este momento desde una postura diferente a la de quien acude cada día a otros teatros, otras salas, otras propuestas. Y ahí se está sufriendo mucho, se está en un estado de resistencia.
Y es esa resistencia la que me crea sensaciones contradictorias. Es parte de mi optimismo y de mi pesimismo. El optimismo porque hay gente con ganas, con ímpetu. El pesimismo es que se está creando una generación bipolar, que tenga talento, pero que viva en la miseria, ya que no existen posibilidades de vivir con las taquillas de las salas pequeñas, y se pierdan en la nada o en los repartos de las series. Es un momento delicado, con muchas buenas creaciones, con directoras, dramaturgas, actrices magníficas, con obras que buscan, algunas hasta encuentran, pero dentro un panorama dominante donde no veo la rebeldía, sino el conservadurismo. 
Quizás sea lo normal en tiempos de crisis. Pero miro y remiro las programaciones de los teatros de la Red y sigo viendo unas tendencias muy poco acordes con esa otra realidad emergente que alguna vez accederá a los circuitos porque entre otras cosas se compadece mejor con los públicos actuales, si es que eso existe y para que eso suceda lo primero es cambiar a los responsables de la gerencia y programación de esos teatros.
Hablaba de optimismo en el sentido de que en tiempos de abusos de poder, de falta de equidad en las ayudas, de una obsesión por hacer de todo el mundo cultural algo yermo, han florecido en salas, escuelas, grupos y compañías, obras y personas con talento que se han dejado ver. En cuanto cambie la tendencia, en cuanto se riegue adecuadamente, deben florecer de manera generacional. Y aquí quisiera señalar que los nombramientos en las instituciones donde han convocado de manera abierta y transparente las plazas de gestores y/o directores de sus teatros, los elegidos nos ayudan a mantener el optimismo moderado. Me refiero para no confundir al Ayuntamiento de Zaragoza y la Generalitat de València.

Como lo es ver que siguen los festivales, las muestras, los estrenos. Este número que tienen en sus manos es un espejo de esta actividad incesante. Nosotros mostramos una parte pequeña de lo existente. Algunos productores, festivales e instituciones públicas nos ignoran de manera grosera desde hace muchos años. En cuanto cambien a sus dirigentes vengativos probablemente los que lleguen tomarán otras decisiones más justas. 
La limitación de páginas, es decir del coste de cada ejemplar, viene dada porque lo hacemos sin ayuda ni subvención, nos mantenemos gracias a la publicidad de públicos y privados, a los que agradecemos de manera sincera su colaboración, su actitud, su apoyo. Pero es limitado, por eso hemos suprimido las crónicas, una de nuestras señas de identidad. En esta etapa hemos decidido primar lo informativo y dejar la opinión para esta editorial y para nuestros excelentes colaboradores a los que agradecemos su generosidad.
Tiene mayor amplitud de información y opinión, nuestro periódico digital ww.artezblai.com, que después de ser hackeados hace unos meses, acto violento que nos rompió muchas cosas por dentro del sistema y entre ellos las estadísticas de utilización, por lo que no pudimos dar datos fehacientes del resultado del año pasado, pero desde que se restableció el sistema, podemos asegurar que en los últimos seis meses volvemos a estar con una media superior a los diez mil visitantes diarios, lo que es un hito y una gran satisfacción. Emigramos a lo digital en el año 2001, nos hemos mantenido con una buena presencia, estamos reparando todo y esperamos en breve aparecer con otro diseño más adecuado a las tendencias actuales. En este periódico digital tienen cabida informaciones de todo el mundo, colaboran desinteresadamente personas de gran solvencia especialmente del mundo teatral iberoamericano, donde tenemos una presencia verdaderamente importante, que esperamos seguir aumentando, con incorporación de nuevas firmas y dando más información de todo cuanto allí sucede.
Seguimos con la mala salud de hierro económica de siempre. No estamos para tirar cohetes, pero aquí nos tienen, con nuevos libros en la calle, sabiendo que nuestro ritmo de producción de una lentitud desesperante; convocando otra vez a premios de investigación y ensayo  donde participamos de manera individual o en colaboración con instituciones mexicanas. Viajando mucho, participando en muchos foros, festivales, seminarios. La Librería Yorick en Madrid sigue siendo un punto de encuentro, un lugar visitado por los profesionales y los aficionados para hacerse con obras nuevas o textos teóricos con los que mantener su formación continua.

ARTEZ 210

Ficha técnica

Editorial
Artezblai

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